Coexistir apaciblemente con la biotecnología, meta de un programa de la UC La producción de cultivos modificados genéticamente en los Estados Unidos sigue siendo un tema controvertido, pero algunos científicos de la Universidad de California consideran que llegó el momento de enfocarse en cómo los agricultores opuestos a esta tecnología y quienes están a favor pueden dejar a un lado el debate y trabajar en producir y vender sus productos según les parezca adecuado.“El debate continúa dada la percepción que se tiene que escoger entre la agricultura orgánica y las modificaciones genéticas”, observa Alison Van Eenennaam, especialista en genómica animal y biotecnología de Extensión Cooperativa de la Universidad de California (UCCE por sus siglas en inglés). “Esto hace caso omiso de la posibilidad de que puedan existir conjuntamente diferentes sistemas de producción”. La coexistencia depende del establecimiento e implementación de medidas prácticas que aseguren la integridad de cultivos destinados a distintos mercados. El primer paso, consideran algunos expertos de la UC, es brindar información precisa acerca del tema a los agricultores, ambientalistas, legisladores y consumidores. El equipo de trabajo de biotecnología de la UC ha preparado 15 hojas de datos, evaluadas por expertos científicos, que presentan información básica acerca de la producción y seguridad de cultivos, animales y alimento para animales modificados genéticamente. La información será útil a condados y agencias estatales en su labor de desarrollar planes para la existencia conjunta de 3 clases de agricultores: quienes siembran cultivos orgánicos, quienes cultivan productos para mercados que no desean cultivos modificados genéticamente, y aquellos que consideran necesarios los cultivos modificados genéticamente para competir en el mercado mundial. Propuestas de ley fomentan discusiones sobre la ingeniería genética El interés en usar la ingeniería genética (IG) en la agricultura de California tuvo un fuerte empuje con la aprobación del en marzo del 2004 de la propuesta de ley H del condado de Mendocino que prohíbe la producción y propagación de plantas y animales modificados genéticamente. Después, la Mesa Directiva de Supervisores del condado de Trinity aprobó una propuesta de ley similar que impuso una veda dentro de los límites del condado, y fueron consideradas propuestas de ley como la de Mendocino en los condados de Marin, San Luis Obispo, Butte y Humboldt. La única propuesta aprobada fue la de Marin. Grupos opuestos al uso de manipulaciones genéticas en la agricultura en California se mantienen activos en algunos condados en California. “Las discusiones acerca de la IG con frecuencia se intensifican por declaraciones y datos alarmantes que no provienen ni están substanciados por investigaciones científicas”, apunta Van Eenennaam. “Sigue siendo necesario asegurar que el público tenga acceso a información y materiales educativos fundamentados en las ciencias”. Según un reporte expedido en diciembre del 2006 por el Fideicomiso Caritativo Pew, 34 por ciento de los estadounidenses indican considerar que no hay riesgo en consumir alimentos modificados genéticamente, 29 por ciento los consideran riesgosos y 37 por ciento no expresan opinión al respecto. Una hoja de datos de la UC apunta que la evidencia científica recabada a la fecha indica que los alimentos desarrollados con modificaciones genéticas no presentan un riesgo mayor a los consumidores que los alimentos producidos con métodos tradicionales. En el estudio llevado a cabo por Pew, el cálculo de los consumidores de su consumo de alimentos modificados genéticamente fue consistentemente inferior a la realidad, pues apenas 26 por ciento consideran que han comido ese tipo de alimentos y 60 por ciento consideran que no los han consumido. En realidad, es muy probable que todos los consumidores en los Estados Unidos hayan comido alimentos que contienen algunos ingredientes derivados de cultivos modificados genéticamente. “Setenta y cinco por ciento de los alimentos procesados contienen ingredientes modificados genéticamente, como el aceite de semilla de algodón, la proteína de soya, el aceite de canola y el jarabe de maíz con un contenido alto de fructosa”, precisa Peggy Lemaux, especialista en biotecnología de Extensión Cooperativa de la UC y autora de dos de las hojas de datos. Preocupa a los agricultores la contaminación no intencional de productos modificados genéticamente y los no modificados Una de las principales preocupaciones de los agricultores que producen alimentos para mercados sensibles a las modificaciones genéticas es la posibilidad de la presencia no intencional en sus productos de material genéticamente modificado. Es posible que haya una pequeña cantidad de genes manipulados en alimentos no modificados genéticamente como resultado de la trayectoria del polen o del contacto no intencional durante el almacenamiento después de la cosecha, el transporte o procesado de alimentos. No es posible lograr una pureza total en ningún producto procesado, apunta Lemaux. Se aplican niveles de tolerancia de material no deseado en cada sector de producción, desde las semillas certificadas hasta la producción de alimentos para el mercado convencional. “La única manera en que podemos coexistir es si ambas partes están dispuestas a colaborar para asegurar que pueden ofrecer a sus consumidores productos que cumplen con sus niveles de tolerancia”, apunta Lemaux. “Es probable que se pueda lograr un nivel de tolerancia de material no deseado en la fase final de un producto de 1 por ciento o menos. En Europa, se venden sin etiqueta productos con una presencia del 0.9 de material modificado genéticamente”. Oficiales en el condado de San Luis Obispo están desarrollando un protocolo para la coexistencia de cultivos modificados genéticamente y los no modificados. La mayoría de votantes rechazó la Propuesta Q en el 2004, la cual hubiera prohibido los cultivos modificados genéticamente. Sin embargo, casi 50,000 personas expresaron su apoyo por la prohibición. A petición de la mesa directiva de supervisores, Bob Lilly, comisionado de agricultura del condado de San Luis Obispo, formó un comité para que desarrollase métodos para la existencia conjunta. Mary Bianchi, asesora en horticultura de Extensión Cooperativa de la UC fue uno de los miembros, y brindó información técnica de la UC. La nueva serie de hojas de datos de la UC trata muchas de las preguntas que presentó el comité. El verano pasado se presentaron las recomendaciones del comité a la mesa directiva de supervisores del condado de San Luis Obispo. “Una de las principales consideraciones es comunicar el lugar y momento en que se cultivan productos usando IG para reducir la presencia de material genéticamente modificado en productos no modificados”, observa Bianchi. “Productores de semillas lo han venido haciendo exitosamente por años gracias a sistemas de mapeo que identifican el lugar de sus campos de semillas certificadas para que otros productores de semillas puedan planear sus estrategias de siembra tomando en cuenta los cultivos existentes. Estamos explorando la posibilidad de desarrollar un proceso de notificación similar para agricultores del condado”. Lemaux considera que los esfuerzos en el condado de San Luis Obispo podrán servir de ejemplo a otros condados en California o agencias a nivel estatal para la implementación de políticas que permitan la coexistencia apacible de quienes favorecen los cultivos modificados genéticamente y quienes no los favorecen. Hojas de datos disponibles gratuitamente en la Internet Las siguientes hojas de datos están disponibles en inglés: Introduction to Genetic Modification por Lemaux Plant Genetic Engineering and Regulation in the United States por Alan McHughen, especialista en biotecnología de la UC, Riverside Safety of Genetically Engineered Foods por Carl Winter, especialista en toxicología de los alimentos en UC, Davis Genetic Engineering and Pollen Flow por Norman Ellstrand, especialista en genética de la UC, Riverside Genetic Engineering and Animal Feed por Van Eenennaam Genetic Engineering and Animal Agriculture por Van Eenennaam Genetic Engineering and Fish por Van Eenennaam Plant Genetic Engineering and Intellectual Property Protection por Brian Wright, economista agrícola de la UC, Berkeley Some Food and Environmental Safety Issues with GE Products: A Scientific Perspective por Lemaux Methods to Enable Coexistence of Diverse Production Systems Involving Genetically Engineered Cotton por Robert Hutmacher, especialista en agronomía de la UCCE; Ron Vargas, asesor emérito de cultivos de UCCE y Steven Wright, asesor de cultivos de UCCE Methods to Enable to Coexistence of Diverse Corn Production Systems por Kent Brittan, asesor de cultivos de UCCE Methods to Enable Coexistence of Diverse Production Systems Involving Genetically Engineered Alfalfa por Dan Putnam, UCCE especialista en agronomía Methods to Maintain Genetic Purity of Seed Stocks por Kent Bradford, fisiólogo de plantas de la UC Davis Genetic Engineering and Testing Methodologies por McHughen |