Noticias
La salsa: un alimento lleno de colores, sabores y nutrientes | |
|
Norma De la Vega (951) 781-2142 | |
|
6 de mayo del 2011 | |
La salsa, según explica Margarita Schwarz, educadora de Nutrición de Extensión Cooperativa de la Universidad de California en el condado de San Diego, no sólo es un manjar al paladar sino también un alimento que aporta grandes beneficios a la salud. “La recomendación de los expertos es comer entre 3 y 5 porciones de frutas y verduras diariamente, y la salsa nos ofrece la oportunidad de combinar los alimentos y experimentar porque en la cocina hay que probar y mezclar los diferentes sabores: dulce, ácido y picosito”, indica. Diversas culturas han consumido distintos tipos de salsas desde épocas milenarias, pero la salsa mexicana es reconocida como una de las grandes aportaciones a la gastronomía internacional por su gran variedad en colores, texturas y sabores. “Entre más colores le añadimos a nuestra salsa más nutrientes va a tener porque cada color es un tipo diferente de vitamina; además resultará más atractiva a la vista y, por lo tanto, mucho más apetitosa”, dice Schwarz.
La educadora explica que hay salsas de todo tipo para complementar los platillos: salsa roja, cruda, verde, negra, taquera, ranchera, brava, de mango, de chipotle, de maíz, mole y pipían, para mencionar algunas. Pero la salsa también forma parte de las botanas y puede comerse con pedacitos de tostadas o pan. Las salsas que tienen más demanda entre la población en California son: la llamada pico de gallo, que se prepara a base de jitomate, cebolla, cilantro, sal y limón; y el guacamole, cuyo ingrediente principal es el aguacate. “Sabemos que la salsa ya se vende más en este país que la cátsup y para celebrar el Super Tazón se preparan libras y libras de guacamole”, enfatiza Schwarz, quien habló del valor nutritivo de los ingredientes. “Desde la antigüedad, las civilizaciones prehispánicas ya utilizaban todos estos ingredientes que consumimos ahora y que contienen excelentes nutrientes; por ejemplo el jitomate, al que los náhuatl llamaban xitomatl, contiene vitamina C, vitamina A y ácido fólico,” agrega la educadora. El aguacate es una fruta que contiene fibra, vitamina B6, vitamina C y potasio, todos nutrientes importantes para la salud. Por ejemplo, la fibra ayuda a sacar el colesterol del cuerpo y controla los niveles de azúcar en la sangre. La vitamina B6 forma células saludables y libera energía, y el potasio es un mineral que ayuda mantener estable los latidos del corazón y a fortalecer el cerebro, el músculo cardiaco y los tejidos. “Los aguacates son excelentes porque contienen también aceites omega o esenciales; a veces, la gente dice, ‘yo no como aguacate porque tiene grasa’. ¡No! Esta es la grasa que su cuerpo necesita y que le ayudará a prevenir enfermedades cardiovasculares”, asegura la educadora. “Otro ingrediente que se usa mucho en las salsas son los chiles. Hay una gran variedad de chiles, tanto frescos como secos, que le añaden un sabor picosito a la comida y además contienen bastantes nutrientes.” En los Estados Unidos las salsas con mayor demanda son las creadas en la cocina mexicana, pero la salsa, ese son tan pegajoso y alegre que todos disfrutan, es de origen cubano y puertorriqueño, aunque toda Latinoamérica la ha incorporado a su léxico musical. Y es que la salsa posee tanto sabor que los grandes músicos la transformaron en género musical, y es en la actualidad uno de los bailes que todos quieren aprender. Es más, en muchos gimnasios las clases que atraen a más participantes son las de aeróbicos tipo salsa. “Así que este mes de mayo vamos a celebrar la salsa en todos los Estados Unidos preparando en la cocina todo tipo de salsas, pero como también necesitamos 30 minutos de ejercicio físico diario, vamos a bailar para hacer ejercicio, mantenernos saludables y quemar calorías,” recalca Schwarz. |