Noticias
Un baile de graduación sin estrés ni riesgos | |
|
Norma De la Vega (951) 781-2142 | |
|
5 de mayo del 2010 | |
El secreto para disfrutar de este baile tan especial es no estresarse por los gastos y divertirse de una manera sana y sin riesgos; Margaret Johns, experta en asuntos del consumidor de Extensión Cooperativa de la Universidad de California, nos dice cómo lograrlo. El baile de graduación es una tradición entre los estudiantes de último año o seniors que se graduarán este verano. A ese evento se le conoce en inglés como "prom", una abreviación para la palabra promenade, que significa un baile formal de traje negro y corbata. Y ese baile es una forma de cerrar con broche de oro una etapa importante en la vida escolar, antes de ir a la universidad. Se trata de un evento muy emocionante para los adolescentes, quizá algo comparable con la fiesta de quinceañera en México, pero a diferencia de los quince años, el prom no es una fiesta familiar. De hecho, es una de las primeras oportunidades que tienen los jóvenes de asistir solos a un baile. Y para que esa noche especial esté llena de buenos recuerdos, la especialista recomienda a los padres hablar con sus hijos sobre la importancia de portarse bien, obedecer las leyes, no consumir bebidas alcohólicas ni drogas y no ceder a presiones para tener relaciones sexuales. Lo importante es pasarla bien La idea de tener un baile es para que los jóvenes se diviertan, pero esto no debe crear estrés entre padres e hijos. Johns dijo que hay muchos gastos que se pueden eliminar o reducir si se buscan alternativas. “El baile de graduación puede salir carísimo, cientos y cientos de dólares; sólo hay que enumerar todo lo que se requiere. Para los hombres el esmoquin y zapatos de vestir. Para las chicas, el vestido, zapatillas, ramillete de flores que se colocan en la muñeca, arreglo del cabello, maquillaje, uñas, etc.", explicó la especialista. "Además de otros gastos como la cena fuera, fotografías y algunas veces hasta limusina. Todos estos gastos pueden generar estrés a padres e hijos, pero hay muchas cosas de las que se puede prescindir porque lo importante es pasarla bien.” ¿Usar traje en lugar de esmoquin? Todo depende del tipo de baile; hay escuelas que deciden no organizar un baile muy formal y dejan abierta la opción para que los jóvenes puedan usar un saco, chaqueta o un traje, en lugar del esmoquin. Es mucho más fácil conseguir prestado entre los amigos o parientes un traje o un saco, dijo la especialista. ¿Y el vestido? El vestido podría ser un gasto oneroso e innecesario, por eso la especialista aconseja empezar la búsqueda entre los conocidos pues siempre hay la posibilidad de evitar este gasto. “Cuando la fecha del baile se acerca, es el momento de empezar a buscar el vestido entre amistades y familiares ya que quienes han participado en uno de esos bailes suelen tener en el guardarropa algún vestido que ya no usan. Yo sigo teniendo en mi clóset algunos vestidos de mi hija que nunca volvió a usar”, dijo la especialista quien además recomienda visitar las tiendas especializadas en donde se venden vestidos lindos y seminuevos a precios asequibles. Evitar el costo de fotografía profesional El costo de la fotografía profesional es elevado y un gasto que se puede evitar. Johns recomienda a los estudiantes que lleven al baile su propia cámara y pidan a alguien que les tomen fotos lo que ayudará a realizar un buen ahorro. Además, agrega la especialista, no hay necesidad de ir a cenar a lugares muy caros “Yo he visto muchos jóvenes que se ponen de acuerdo y se van ese día a comer hamburguesas y se divierten sin tener que incurrir grandes gastos.” ¿Sin cita? Esperar a que llegue la cita o pedir una cita puede generar estrés a los jóvenes de ambos sexos; sin embargo, no es necesario tener una invitación para divertirse. “Me parece que ya no es un tabú no tener una cita. En mis tiempos, hace ya varios años, se usaba que si no se tenía una cita, entonces no se iba al baile", relató Johns. "Pero las cosas y las actitudes han cambiado y ahora las jovencitas no tienen problema en asistir al baile aunque no tengan una invitación especial pues sólo piensan en pasar un rato ameno con los amigos. Mi hija se graduó en el 2002 y no tuvo una cita; todos los amigos se reunieron en grupo y se divirtieron mucho de igual manera. Creo que lo que hay que hacer es ponerse de acuerdo con los amigos para ir en grupo”, dijo Johns. Hay que decir ‘no’ La experta dice que los padres deben hablar con sus hijos para recomendarles que no participen en conductas riesgosas. “Algunos adolescentes aceptan y usan drogas, según ellos para pasar un buen rato, cuando de hecho, eso arruina el baile y los buenos recuerdos; así que los padres deben recordarles continuamente a sus hijos que obedezcan las reglas de no tomar bebidas alcohólicas y manejar; no consumir substancias ilegales ya que eso crea condiciones de riesgo. Todos sabemos que muchos adolescentes mueren cada año a causa de un conductor ebrio o porque ellos mismos condujeron en estado de ebriedad”, enfatizo Johns. La especialista les recomienda a los padres que hablen con sus hijos sobre estos temas de seguridad por primera vez, cara a cara, en un lugar tranquilo y con privacidad. Y después, dado que los jóvenes se comunican mucho más con mensajes de texto, enviarles un texto a sus celulares para recordarles que deben obedecer la ley y permanecer sobrios. El consumo de bebidas alcohólicas también está asociado a otros problemas como las enfermedades venéreas y el embarazo no deseado entre adolescentes. Johns indicó que las madres deben aconsejar a sus hijas para que eviten conductas de riesgo. “Tener un bebé a muy temprana edad, interfiere con los planes de educación y las oportunidades que podrían presentarse en la vida de una adolescente. Un ejemplo es Bristol, la hija de Sarah Palin, quien ha hablado públicamente de lo difícil que es ser mamá adolescente. Ella se perdió el prom y se perdió otras actividades de los seniors por estar embarazada”, indicó la especialista y agregó, “yo recuerdo que mi padre solía decirme que la mujer es la que enfrenta la responsabilidad porque es ella la que carga con el bebé pues es su cuerpo. Entonces hay que enseñar a las hijas a decir no, de lo contrario serán ellas las que van a estar cuidando al bebé un sábado en la tarde o desvelándose a media noche cuando llore”, recalcó Johns. Finalmente, la experta enfatiza que para ahorrar hay que aprender a planear. Así que los padres que tienen hijos que van a graduarse el próximo año lectivo deben comenzar a planear los gastos, establecer un presupuesto y alentar a sus hijos para que participen en actividades para recaudar dinero para el baile de graduación. |