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Alumnos de 2º grado aprenden a comer saludablemente de manera divertida | |
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Norma De la Vega (951) 781-2142 | |
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13 de julio del 2012 | |
MODESTO (UC) – Al ver la amplia colección de insectos disecados y guardados en una caja de madera con ventanilla de cristal, los niños de segundo grado de la escuela Apricot Valley Elementary rieron horrorizados y algunos no disimularon su repulsión. Pero la curiosidad se impuso y todos los estudiantes observaron a los escarabajos, abeja africana, mariposas y otros insectos que llevaron al salón de clases los educadores de nutrición de Extensión Cooperativa de la Universidad de California. Esta actividad escolar es parte de la amplia labor educativa que realizan los educadores de nutrición de Extensión Cooperativa de la Universidad de California en todo el estado para enseñar a personas de todas las edades a comer saludablemente y mantenerse activas. Son diferentes programas que incluyen clases gratuitas de nutrición en las escuelas, talleres comunitarios para aprender a preparar alimentos saludables y cómo hacer rendir el presupuesto de los alimentos. “¿Ustedes saben por qué estoy aquí?”, preguntó a los estudiantes Marc Sánchez, educador de nutrición. “Estoy aquí para realizar la más divertida y grandiosa fiesta de todos los tiempos; se llama la Fiesta de los insectos”. Sánchez explicó a los niños que la Fiesta de los Insectos se organizó con el propósito de reconocer la labor de la maestra Diana Gregory quien destacó en su escuela por dedicar 40 horas a la enseñanza de la nutrición durante todo el año escolar que recientemente concluyó. Es el doble de tiempo requerido a la nutrición en las escuelas, una materia que poco a poco se ha ido incluyendo en la educación básica desde el kindergarten hasta la preparatoria, gracias a la recomendación de los expertos. Los estudiantes aplaudieron divertidos y enseguida el educador de nutrición tomó en sus manos dos platos: uno grande con cuatro divisiones y otro pequeñito. “Mi Plato te enseña una manera fácil de mantenerte sano”, dijo Sánchez y enseguida explicó a los niños los cinco grupos básicos de alimentos que recomienda las Pautas de Alimentación para los Estadounidenses y que consiste en: verduras, frutas, proteínas, granos y lácteos.
La escuela es el sitio ideal para enseñar a los niños, desde temprana edad, a comer saludablemente y prevenir así la obesidad infantil y problemas crónicos de salud como diabetes, hipertensión y asma. Los expertos en nutrición recomiendan que los maestros enseñen a los niños los principios de la buena nutrición porque:
En la Fiesta de los insectos, los niños aprendieron de manera divertida y creativa la relación que existe entre el cuerpo humano y la nutrición; los diferentes tipos de alimentos que forman parte de MiPlato; y las costumbres en diferentes culturas del mundo de comer una variedad de alimentos incluyendo los insectos. Sánchez explicó a los niños que MiPlato tiene el propósito de enseñar a las personas a mantenerse saludables presentando de manera colorida y fácil de entender los alimentos que el cuerpo requiere. Habló de las porciones de frutas y verduras que se deben comer y preguntó ¿cuál es su alimento su favorito? “Zanahorias, chícharos, fresas, arándanos, brócoli, espárragos, sandia,” respondieron los estudiantes. También se habló de los granos, lácteos y, finalmente, las proteínas. “Ustedes se están olvidando de algo: los insectos también son proteína y en algunas culturas se acostumbra comer diferentes tipos de insectos”, indicó Sánchez. “ !Huácala!” respondieron algunos niños. El educador sugirió a los niños no decir ‘huácala’ pues en cada cultura se consumen diferentes tipo de alimentos.” Por ejemplo, la gente en otras culturas dicen ‘huácala’ cuando saben que aquí comemos mantequilla de cacahuate; eso es maleducado y no está nada bien”, dijo Sánchez. “Yo quiero comer un montón de hormigas”, dijo un niño, lo cual hizo reír a sus compañeros. Por último, los educadores invitaron a los niños a tomar parte eun una actividad que consistía en usar su imaginación para crear, a base de materiales comestibles, sus propios insectos para después comérselos. Se repartió entre los niños una galleta de grano integral, una cucharada de yogur bajo en grasa, arándanos, uvas, almendras y frutas y verduras cortadas en rebanadas como fresas, pepinos, apio y zanahorias. Los niños empezaron a crear todo tipo de insectos: escarabajos, avispas, mariposas y luego los saborearon. Al concluir la clase, los niños dijeron que habían aprendido muchas cosas en la Fiesta de los insectos, y que les había sorprendido la costumbre de comer insectos, y cómo algunos insectos son buenos para el cuerpo mientras que otros son venenosos. “Aprendí a comer bien, cosas saludables; aprendí también cómo hacer hormigas y otras cosas y aprendí que los insectos se pueden comer “, dijo Emilia Andrade, una de las estudiantes. |